<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?>
<rss version="2.0">
	<channel>
		<title>ANECDOTAS DE LA PROFESION VETERINARIA</title>
		<link>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php</link>
		<description><![CDATA[Recetaveterinaria.com]]></description>
		<copyright>Copyright 2008, Manuel Fernández Sánchez</copyright>
		<managingEditor>Manuel Fernández Sánchez</managingEditor>
		<language>es-ES</language>
		<generator>SPHPBLOG 0.4.8</generator>
		<item>
			<title>El ganadero Hiperactivo</title>
			<link>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry071204-224736</link>
			<description><![CDATA[¿Cómo reconocer a un ganadero hiperactivo?. Creo que es fácil descubrirlo cuando al final de la visita te sorprendes entrando en tu coche de forma atropellada, cerrando la puerta a la vez que bajas la ventanilla para que no le parezca mal, encendiendo el motor mientras le sonríes cuando él te pregunta sobre cuándo vas a volver y tú le dices, pero si todavía no me he ido. Y, sobre todo, el signo inequívoco es ese profundo soplido que te acompaña mientras aumentas la velocidad, enciendes la radio y respiras la libertad.<br />Todo empezó cuando tuve que plantearle la primera ración para sus 120 vacas de leche. La toma de muestras fue celérica, silos de hierba, de maíz, raciones unifeed, etc. Hasta ahí todo normal. Cuantas más muestras duplicadas y triplicadas tenía que coger, más improbable me parecía captarlo como cliente, pero mi sorpresa fue que aceptó. A partir de ahí los pedidos de pienso los hacía con menos de 24 horas de plazo, presionando como un niño pequeño...y si me cambias ésto...y si me subes lo otro...y si me quitas esa materia prima...y ahora quiero bajar ésto pero subiendo lo otro...<br />Y tú cometes de nuevo el mismo error de siempre asintiendo. Y fíjate...y cámbiame...y llámame..y mírame...<br />La estrategia a seguir es hablarle mucho mientras te acercas al coche, aunque a veces falla y te vuelve a decir...&quot;enciende ahí el ordenador y mira a ver si me cambias tal cosa&quot;.<br />Claro tú lo vuelves a encender y le explicas porqué no debería hacer ese cambio. Ahora bien, el buen hombre es de sueño fácil y te sorprende constatar lo que ya sabías, tus explicaciones producen el sopor de lo inexplicable, de lo incomprensible pero hermoso a la vez. Del &quot;qué bonito es lo que dices aunque no te entiendo nada&quot;.<br />Bueno chicos, la imagen de mi buen y pequeño amigo bigotón acercándose al coche gesticulando mientras enarbola su siempre presionante ¿cuando vuelves? me hace pensar en la tenue franja que existe entre el cariño, el consejo técnico o quizás lo más probable &quot;la falta de compañía&quot;.<br />Enfín,..somos humanos.]]></description>
			<category></category>
			<guid isPermaLink="true">http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry071204-224736</guid>
			<author>Manuel Fernández Sánchez</author>
			<pubDate>Tue, 04 Dec 2007 21:47:36 GMT</pubDate>
			<comments>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/comments.php?y=07&amp;m=12&amp;entry=entry071204-224736</comments>
		</item>
		<item>
			<title>Hipocalcemia vertical</title>
			<link>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry071010-124507</link>
			<description><![CDATA[Aparezco con tranquilidad ante un aviso aparentemente rutinario &quot;una hipocalcemia&quot;. Comienza la bien llamada anamnesis o, dicho de otra forma, al ver un animal con pintas de llevar tiempo postrado, le pregunto al siempre taciturno paisano ¿qué ha pasado, qué le has puesto, cuánto tiempo lleva así...?.<br />Efectivamente, la vaca llevaba ya en su cuerpo entre 5 y 6 litros de calcio (entre otras cosas) desde que se postró ya que, en algún momento y mediante el siempre práctico método de prueba y error, el ganadero había aprendido a pichar en vena.<br />Me planteo que quizás el hígado esté sobrecargado de medicación y no responda bien a los tratamientos y, sin embargo, decido contribuir a ello administrando más calcio, vitaminas y protector hepático. Ahora bien, para centrar más el problema, si una vaca lleva varios días postrada sobre una parrilla deslizante y llena de suciedad y no la han intentado levantar físicamente, cada vez será más difícil que se levante.<br />Buena conclusión, aunque, para los que tengáis experiencia en vacuno, no hace falta quedarse calvo...<br />Consigo que el ganadero aporte un juego de poleas que colgamos del techo y, mediante una cinta, intentamos ponernos cachas tirando vaca arriba, vaca abajo.<br />Mi diagnóstico es claro, hay que sacar la vaca de ahí, llevarla al prado más cercano y dejarla que se tranquilice, se note segura sobre el césped y comience a mejorar. Hasta aquí todo parece bajo control, pero el ganadero me dice: &quot;ya, pero no hay ningún prado suficientemente llano&quot;. ¡No me lo digas! exclamo con incredulidad pero, al salir a la puerta del establo constato que es así, la &quot;tremenda&quot; Asturias vuelve a las andadas y su orografía no deja dudas, en cualquiera de los prados colindates la vaca &quot;caería a vueltas&quot;, como dicen allí.<br />Me volví pasmado hacia el cliente, le recomendé acolchar con paja abundante el incómodo lecho donde yacía y dejé al animal en espera de mejoría, ya se sabe...pronóstico reservado.<br />Un beso a Asturias]]></description>
			<category></category>
			<guid isPermaLink="true">http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry071010-124507</guid>
			<author>Manuel Fernández Sánchez</author>
			<pubDate>Wed, 10 Oct 2007 10:45:07 GMT</pubDate>
			<comments>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/comments.php?y=07&amp;m=10&amp;entry=entry071010-124507</comments>
		</item>
		<item>
			<title>Una de peritajes</title>
			<link>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070806-095714</link>
			<description><![CDATA[Mentiría si dijera que soy un experto perito, más bien acertaría diciendo que en uno de mis tantos momentos de prácticas con veterinarios me encontraba aprendiendo con un amigo perito.<br />El caso era relativamente sencillo. A la llegada de nuestro coche a la granja para la valoración de una vaca muerta a consecuencia del parto nos recibe una señora mayor que nos anuncia, por supuesto, que el dueño no está y nos indica dónde podemos encontrar el cadáver.<br />Nos acercamos a él, encontrando entre las hojas una vaca caquéctica con una bonita cicatriz en el lado izquierdo que, supuestamente, denota operación cesárea, ergo...&quot;vaca muerta a consecuencia del parto&quot;, ergo...&quot;cobertura asegurada&quot;, ergo...&quot;a pagar&quot;. Pero, claro está, un buen perito no se conforma con lo primero que ve e indaga. Si te acercabas hasta tocar la herida comprobabas que, la siempre querida y respetada seda de suturar había sido sustituida por un burdo hilo de saco. ¡Ajá, primer error!. Con el instinto pericial lo más despierto posible decidimos entrar por esa burda imitación de cesárea a explorar el estado interno del mismo aparato genital remitiéndonos enseguida a un útero replegado, pequeño, involucionado, que casi no recuerda la última vez que quedó preñado y desde luego en ningún caso operado de cesárea.<br />Caso resuelto, animal que no quería preñar, ergo espero a que muera o me lo cargo, ergo simulo una cesárea, ergo...enfín ergo si el animal no tenía hecha una operación el ganadero lo que no tenía era de lo que tenía el caballo de Espartero entre las piernas para ni siquiera estar presente en el peritaje prefiriendo mandar a primero línea de fuego a la siempre callada y taciturna abuela que seguro aportaba más a la economía de la casa con su pensión que el paisano de marras con su profesionalidad como tocapelotas que no como ganadero.<br />Seguro que le &quot;prestaba más&quot;, como dicen en galicia, reirse del perito que otros 30 ó 40 litros diarios en el tanque. Es otra especulación productiva aparte de producir leche y que a algunos le rinde más placer junto con llevarse mal con su vecino, etc...<br />Enfín, enfín...una pena.]]></description>
			<category></category>
			<guid isPermaLink="true">http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070806-095714</guid>
			<author>Manuel Fernández Sánchez</author>
			<pubDate>Mon, 06 Aug 2007 07:57:14 GMT</pubDate>
			<comments>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/comments.php?y=07&amp;m=08&amp;entry=entry070806-095714</comments>
		</item>
		<item>
			<title>Sigo sin entenderte</title>
			<link>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070731-101805</link>
			<description><![CDATA[La historia de hoy es sencilla y va de las regiones, de los malos entendidos, de los acentos, de lo extraño o lo que es lo mismo del &quot;no me encuentro&quot;.<br />Cuando un aragonés piensa en Asturias le embelesan sus paisajes, sus costas, le atrae su gastronomía, su idiosincrasia y su aventura.<br />Sin embargo, cuando ese mismo maño da el paso de irse a trabajar al occidente asturiano no es consciente de las diferencias que envuelven y separan semejante contraste. Donde menos llueve choca con donde más llueve, donde la nobleza es el único bastión que describe a una persona contrasta con la desconfianza disfrazada de buenas palabras, lo directo con lo indirecto y en general parece como si la cambiante naturaleza asturiana marcara un nuevo orden en las cosas.<br />Quizás de lo que hablo tenga que ver con la empatía, no lo sé. Pero cómo se explica que, si yo paso las hojas del periódico de comienzo a final buscando una noticia concreta y se me diga &quot;busca detrás&quot;, cuando yo voy a las últimas hojas me corrijan diciendo que detrás sería en las primeras ya que si avanzo...<br />O cuando busco un primer piso, subo al ascensor y veo que el orden es entresuelo, primero, principal, segundo...<br />La brutal Asturias me confunde, no hay duda.<br />En este contexto mi anécdota de hoy consiste en ese madrugón correspondiente a un rutinario control de mamitis en una granja bien alejada de la costa (donde yo vivo) y bien escondida en una pequeña aldea de montaña en la que nunca había estado. Las instrucciones que me habían dado eran sobradas y extensas para quien me las dió (nativo de la zona) pero escasas, extrañas y parcas para un recién llegado.<br />Siendo todo esto así y habiendo sido yo diligente en mi madrugón para poder llegar antes de la hora del ordeño, me presento en la supuesta granja donde un amable paisano me mira con cierta incredulidad y me recibe parco en palabras. Tras presentarme e introducir mis intenciones de trabajar con lo mejor de mí comenzamos con la liturgia del control observando con precisión el test de California uno por uno en esos innumerables &quot;tetos&quot; de los que hábilmente extraía muestras suficientes para un certero diagnóstico.<br />Satisfecho del trabajo realizado me despido de mi ya cuasi-amigo para emplazarle a una nueva y calurosa visita en cuanto lleguen los resultados.<br />A mitad de tarde, mi compañera y sin embargo jefa me emplaza con su peculiar verborrea a que le explique porqué no había hecho la visita prevista, a lo cuál respondo que claro que la he hecho y si no que se lo digan a mi aún somnoliento estado.<br />Efectivamente amigos, había ido a ver a un ganadero equivocado a las 6:30 horas de la mañana, pero claro no sería cosa de que tan avezado profesional incurriera en la imprudencia de esbozar una pregunta ante un veterinario &quot;de Castilla&quot; como ellos dicen y materializar una explicación del tipo &quot;el ganadero que buscas está en aquella granja que se ve a 500 metros&quot;.<br />Educación, desencuentros, desparpajo...yo qué sé señores...falta de empatía.<br />Un beso a Asturias]]></description>
			<category></category>
			<guid isPermaLink="true">http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070731-101805</guid>
			<author>Manuel Fernández Sánchez</author>
			<pubDate>Tue, 31 Jul 2007 08:18:05 GMT</pubDate>
			<comments>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/comments.php?y=07&amp;m=07&amp;entry=entry070731-101805</comments>
		</item>
		<item>
			<title>Esto es una mierda</title>
			<link>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070726-163202</link>
			<description><![CDATA[Efectivamente, el trabajo con ganado vacuno implica una serie de interacciones hombre-animal difíciles de evaluar. <br />Podemos pensar en lo bonito de establecer relaciones con ese animal tan pancho, bonachón, servicial... y sin embargo la práctica diaria a veces se materializa en forma de mierda maloliente. Es el caso del sucedido de hoy cuando me paseaba por detrás de esa hilera de vacas atadas en busca de una inquietante vaca coja.<br />Para una primera impresión me aventuro a no enfundarme todavía el chaleco y las botas de trabajo. En ese momento se empezó a desencadenar bajo una nueva ley de Murphy, lo que yo llamaría &quot;la ley del torpedo&quot; y que se materializa cuando una vaca sincroniza de forma perfecta un tosido con la defecación pura y dura, maniobra que permite el lanzamiento certero de una masa generosa de mierda vacuna a la nunca despreciable distancia de metro y medio a la que, por supuesto, te encuentras tú para recibir tan calentito regalo.<br />Tu profesionalidad te obliga al dominio de la situación y a engullir una sarta de tacos consecutivos y progresivos en su envergadura verbal y te diriges hacia una manguera mientras sigues hablando sin cambiar el tono, con ese ganadero que parece estar encantado con tu manejo del &quot;momento mierda&quot;.<br />Claro está, siempre hay detalles que se te escapan e inquietan cuando te retiras a puñados la cantidad de mierda recibida, te rocías de agua y recuerdas con consuelo que la ropa de diario mojada y sucia puede sustituirse por la de trabajo seca y sucia. El trueque me plantea una ecuación con un común denominador &quot;sucio&quot; pero con un resultado más o menos seco.<br />Eso sí, el siempre genuino amigo ganadero omite o cita con la boca pequeña las palabras que tanto deseas oir &quot;¿quieres una camiseta seca?&quot; para continuar con su más preciado y ya clásico argumento: &quot;qué bajo está el precio del litro de leche&quot;.]]></description>
			<category></category>
			<guid isPermaLink="true">http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070726-163202</guid>
			<author>Manuel Fernández Sánchez</author>
			<pubDate>Thu, 26 Jul 2007 14:32:02 GMT</pubDate>
			<comments>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/comments.php?y=07&amp;m=07&amp;entry=entry070726-163202</comments>
		</item>
		<item>
			<title>Anecdotario Veterinario - Bienvenidos</title>
			<link>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070715-141834</link>
			<description><![CDATA[ happy La profesión veterinaria está llena de anécdotas que pueden y han dado lugar a narraciones de lo más entretenido. Te sugiero que te inicies como narrador en este blog mandándome tus experiencias a través de &quot;Contacta Conmigo&quot; para que las publique…..EL Webmaster (y veterinario)]]></description>
			<category></category>
			<guid isPermaLink="true">http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070715-141834</guid>
			<author>Manuel Fernández Sánchez</author>
			<pubDate>Sun, 15 Jul 2007 12:18:34 GMT</pubDate>
			<comments>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/comments.php?y=07&amp;m=07&amp;entry=entry070715-141834</comments>
		</item>
		<item>
			<title>Mi primera guardia</title>
			<link>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070715-140402</link>
			<description><![CDATA[Cómo narrar mi primer día de guardia….Yo en realidad ya había pasado por varios trabajos como veterinario, pero ahora entraba en un nuevo reto, “la clínica de vacuno”.<br />Mi experiencia era relativa, aunque mi edad así como mi semblante serio irradiaban dominio de la situación. Sin embargo la seguridad que intentaba darme era fruto de mi propia inseguridad.<br />No importa, la hora llegó y no tenía marcha atrás, el desvío de llamadas se avalanzaba sobre mi móvil, convirtiéndolo en un instrumento que acaricias constantemente para intentar convencerle de que no suene. La noche se convierte en un continuo desvelarse que no impide lo inevitable. Sin embargo las llamadas en el primer día fueron pocas y los casos sencillos, algo así como respetando mi nerviosismo y afianzando mis posibilidades de salir de ese entramado de ganaderos ávidos de un veterinario que le saque las castañas del fuego.<br />Y así fue, me convertí por un momento en mi héroe, sentí admiración, orgullo pero, sobre todo, alivio cuando llegó la hora de devolver, como en mi mejor partido de ping-pong el desvío de llamadas a mi compañero. “La guardia había terminado”. ]]></description>
			<category></category>
			<guid isPermaLink="true">http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/index.php?entry=entry070715-140402</guid>
			<author>Manuel Fernández Sánchez</author>
			<pubDate>Sun, 15 Jul 2007 12:04:02 GMT</pubDate>
			<comments>http://www.recetaveterinaria.com/datosinteres/anecdotas/blog/comments.php?y=07&amp;m=07&amp;entry=entry070715-140402</comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

